Me parte el corazón darme cuenta de cuán pequeña soy en el mundo que más me importó, importa e importará jamás.
La incertidumbre del no tener, del no haber tenido, me llega tan hondo que ni si quiera se decir quien soy. Los eneagramas me quedan pequeños para tantas sensaciones que llevo dentro, porque la vanidad no es lo único que me recorre, y el cuatro, no es el único número que me martiriza, aunque si el que más. sin contar nunca el siete y el once que me destrozan el corazón de forma diferente. Con amor. Me lo destrozan con un amor puro, inocente e inolvidable. Los sietes y los onces no son más que la cruda realidad de aquello que me hizo crecer como mujer y de aquello que me hizo llorar hasta comprender que hasta las más alegres lágrimas te queman las mejillas como ácido, mientras el corazón se intenta mezclar como el mercurio cercano.
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lunes, 16 de julio de 2012
miércoles, 21 de septiembre de 2011
They've forgiven my mistakes.
Deja que el corazón te guíe de vuelta a la oscuridad, allá a donde pertenece tu alma poco humana y deja que se salve para volver aquí conmigo, que yo te espero en nuestra cama, abrazada a tu ropa y con el llanto en la garganta.
Deja que el corazón te guíe de vuelta allá a donde tu alma pertenece, y luego vuelve, vuelve a ser tú y hazme el amor como tú solo sabes. Follando.
Deja que el corazón te guíe de vuelta allá a donde tu alma pertenece, y luego vuelve, vuelve a ser tú y hazme el amor como tú solo sabes. Follando.
jueves, 30 de junio de 2011
Incluso los mejores tienen conflictos generacionales.
Ando despacito hacia el ventanal, me encaramo en el alfeizar y le miro con ojos tristes.
-¿Sabías que terminaríamos así?
-Supongo que sí.- Dice tras un par de minutos.
Ya lo sé, suena muy trágico, pero en un segundo noto como mi corazón se va despellejando, y sólo bajo la mirada al suelo y asiento.
-Han sido tres años preciosos.
De repente empieza a reírse y yo me quedo inmóvil, con los ojos vidriosos y la piel de gallina, como cuando eres niña y tus padres dan voces en la cocina. Sintiendo ese miedo irracional a que todo termine mal, que nada vuelva a ser perfecto, o peor aún, que nunca más haya nada.
Hago el amago de levantarme, supongo que estaba dolida, o que me sentía ridícula, porque nunca supe que sentía él realmente. ¿No le habré escuchado lo suficiente? ¿No habré querido saberlo? No puedo saberlo a estas alturas, y en ese momento sólo siento frustración por su carcajada.
-Lo fueron, gata, tu lo has dicho. Lo fueron. Sabes que no estoy hecho para esto, que es demasiado difícil. Que me has cambiado de sobremanera, que he dejado de ser yo, y he dejado de serlo por ti.- Ladea la cabeza mirándome por encima de su hombro con el ceño fruncido.- ¿No puedes, simplemente, disfrutar de ello? ¿De lo que fuimos? Fue hermoso, aprendimos juntos, lo sabes. Crecimos, ambos, como personas, como pareja, como seres humanos, pero las cosas terminan, pequeña.- Cierra los ojos con una mueca, supongo que también siente decepción por mí.- Y sabes que lo intenté. Hacerte feliz, digo.
-Te he querido desde que mantuvimos nuestra primera conversación. ¿La recuerdas? No éramos más que dos idiotas. Yo, intentando darte razones para que estuviéramos, y tú, haciendo justo lo contrario.- Contesto sin mirarle, no me atrevo.- Te diría que debí hacerte caso, que debí alejarme de ti mientras podía. Pero ¿sabes qué? ¡No es cierto!- Grito, notando su mirada sorprendida.- No lo es. Ha sido increíble todo lo que he hecho contigo, todo lo que has hecho por mi. Y después de todo, ambos éramos conscientes de que esto solo era pasajero. Pero era un tren que debíamos coger, ¿no? Porque de no ser así, yo no sería quien soy.
-¿A qué has venido pequeña? ¿Por qué me dices todo esto?
-Porque para creerme algo que llevo meses repitiendome a mi misma, tenía que decírtelo a ti. Supongo que me estoy despidiendo de esto que siento dentro. Imagino que quiero dejar atrás lo que fui para empezar a vivir sin ti, amor. Porque quiero dejar de quererte definitivamente, y ahora, justo ahora..- aprieto los labios antes de hablar sin apartar la mirada de sus ojos, esperando alguna señal que me diga que estoy a salvo, que puedo terminar- soy consciente de que puedo conseguirlo, gato.
-¿Sabías que terminaríamos así?
-Supongo que sí.- Dice tras un par de minutos.
Ya lo sé, suena muy trágico, pero en un segundo noto como mi corazón se va despellejando, y sólo bajo la mirada al suelo y asiento.
-Han sido tres años preciosos.
De repente empieza a reírse y yo me quedo inmóvil, con los ojos vidriosos y la piel de gallina, como cuando eres niña y tus padres dan voces en la cocina. Sintiendo ese miedo irracional a que todo termine mal, que nada vuelva a ser perfecto, o peor aún, que nunca más haya nada.
Hago el amago de levantarme, supongo que estaba dolida, o que me sentía ridícula, porque nunca supe que sentía él realmente. ¿No le habré escuchado lo suficiente? ¿No habré querido saberlo? No puedo saberlo a estas alturas, y en ese momento sólo siento frustración por su carcajada.
-Lo fueron, gata, tu lo has dicho. Lo fueron. Sabes que no estoy hecho para esto, que es demasiado difícil. Que me has cambiado de sobremanera, que he dejado de ser yo, y he dejado de serlo por ti.- Ladea la cabeza mirándome por encima de su hombro con el ceño fruncido.- ¿No puedes, simplemente, disfrutar de ello? ¿De lo que fuimos? Fue hermoso, aprendimos juntos, lo sabes. Crecimos, ambos, como personas, como pareja, como seres humanos, pero las cosas terminan, pequeña.- Cierra los ojos con una mueca, supongo que también siente decepción por mí.- Y sabes que lo intenté. Hacerte feliz, digo.
-Te he querido desde que mantuvimos nuestra primera conversación. ¿La recuerdas? No éramos más que dos idiotas. Yo, intentando darte razones para que estuviéramos, y tú, haciendo justo lo contrario.- Contesto sin mirarle, no me atrevo.- Te diría que debí hacerte caso, que debí alejarme de ti mientras podía. Pero ¿sabes qué? ¡No es cierto!- Grito, notando su mirada sorprendida.- No lo es. Ha sido increíble todo lo que he hecho contigo, todo lo que has hecho por mi. Y después de todo, ambos éramos conscientes de que esto solo era pasajero. Pero era un tren que debíamos coger, ¿no? Porque de no ser así, yo no sería quien soy.
-¿A qué has venido pequeña? ¿Por qué me dices todo esto?
-Porque para creerme algo que llevo meses repitiendome a mi misma, tenía que decírtelo a ti. Supongo que me estoy despidiendo de esto que siento dentro. Imagino que quiero dejar atrás lo que fui para empezar a vivir sin ti, amor. Porque quiero dejar de quererte definitivamente, y ahora, justo ahora..- aprieto los labios antes de hablar sin apartar la mirada de sus ojos, esperando alguna señal que me diga que estoy a salvo, que puedo terminar- soy consciente de que puedo conseguirlo, gato.
sábado, 14 de mayo de 2011
just called him whiskey.
-Quiero que te vayas de aquí.
-Después de todo lo que hemos pasado, ¿quieres que me vaya? Pero como coño eres tan gilipollas, Brönte.- Digo conteniendo la respiración.- Cada día me sorprendes más.
Abre la puerta y se marcha y me quedo sola en el recibidor con ganas de romperlo todo o echarme a llorar, no lo se bien. Pero no, en vez de eso me quedo paralizada, toda yo, con él corazón latiendo lento dentro de mi.
Me doy la vuelta y llego hasta nuestro cuarto, saco la maleta del armario y empiezo a guardar toda la ropa, notando un nudo en el estómago, viendo como mi vida empieza a perder ciertos aspectos que desconocía que tenía. Cuando él vuelve, sigo sentada sobre la cama, con la maleta a mis pies, y miro distraida por la ventana, escuchando sus pasos acercarse con su sonido característico y me entran ganas de llorar, de decirle que todo irá bien, que estamos hechos el uno para el otro.
-Me voy.- Digo antes de que mi subconsciente me juegue una mala pasada.- No tienes que decirme nad...
-Te quiero.
Pero ya es tarde. La puerta me impidió escucharlo realmente, y los susurros no están al alcance de todos.
Las cosas ya no eran como antes. Nunca volverían a serlo, si es por decir. El amor no se había desvanecido, pero había evolucionado de tal forma que ya no tenía arreglo, o eso piensan ellos. Las peleas ya no se perdonan tan fácilmente, las mentiras no son tan austeras, y bueno, las relaciones terminan, y yo lo sabía, por eso cuando me dijo que me fuera no discutí. El tenía razón, ya no quedaba nada entre nosotros, nuestras cosas estaban esparcidas en un camino de asperezas, y ya iba siendo hora de que uno de los dos tuviera la fuerza para echar al otro de su vida. Sólo que duele más que te echen a ti, Brönte. Duele más que ya no me quieras, que el simple hecho de haber dejado de hacerlo.
-Después de todo lo que hemos pasado, ¿quieres que me vaya? Pero como coño eres tan gilipollas, Brönte.- Digo conteniendo la respiración.- Cada día me sorprendes más.
Abre la puerta y se marcha y me quedo sola en el recibidor con ganas de romperlo todo o echarme a llorar, no lo se bien. Pero no, en vez de eso me quedo paralizada, toda yo, con él corazón latiendo lento dentro de mi.
Me doy la vuelta y llego hasta nuestro cuarto, saco la maleta del armario y empiezo a guardar toda la ropa, notando un nudo en el estómago, viendo como mi vida empieza a perder ciertos aspectos que desconocía que tenía. Cuando él vuelve, sigo sentada sobre la cama, con la maleta a mis pies, y miro distraida por la ventana, escuchando sus pasos acercarse con su sonido característico y me entran ganas de llorar, de decirle que todo irá bien, que estamos hechos el uno para el otro.
-Me voy.- Digo antes de que mi subconsciente me juegue una mala pasada.- No tienes que decirme nad...
-Te quiero.
Pero ya es tarde. La puerta me impidió escucharlo realmente, y los susurros no están al alcance de todos.
Las cosas ya no eran como antes. Nunca volverían a serlo, si es por decir. El amor no se había desvanecido, pero había evolucionado de tal forma que ya no tenía arreglo, o eso piensan ellos. Las peleas ya no se perdonan tan fácilmente, las mentiras no son tan austeras, y bueno, las relaciones terminan, y yo lo sabía, por eso cuando me dijo que me fuera no discutí. El tenía razón, ya no quedaba nada entre nosotros, nuestras cosas estaban esparcidas en un camino de asperezas, y ya iba siendo hora de que uno de los dos tuviera la fuerza para echar al otro de su vida. Sólo que duele más que te echen a ti, Brönte. Duele más que ya no me quieras, que el simple hecho de haber dejado de hacerlo.
miércoles, 4 de mayo de 2011
my little drummer boy.
-Amor, siento como entras de nuevo en mi corazón y devastas con todo el sufrimiento que me había causado tres años de injurias. Mi pequeño batería, prepárate para entrar en la trampa más mortífera de todas. Un corazón hecho añicos, donde cada pedacito es un afilado cuchillo que se clava en ti. Por cada movimiento en falso. Cuanto más te muevas, más se clavarán en tu escamosa piel, mi pequeño batería.
jueves, 3 de marzo de 2011
pump it.
-he venido a decirte que no todo lo que tuvimos estuvo mal, Diana.
-Cariño, yo te quise más que a nada.
-Yo te quiero más que a nadie.
-Entonces, ¿qué pasó?
-Que tanto amor a veces mata.
-Cariño, yo te quise más que a nada.
-Yo te quiero más que a nadie.
-Entonces, ¿qué pasó?
-Que tanto amor a veces mata.
domingo, 21 de noviembre de 2010
El amor no es una marea más de un mar astuto, frío y calculador a su manera, es todas y cada una de ellas.
Y ¿Sabeis qué? Es algo que yo no ansío, que yo no espero, y que no necesito. Por muy embustero que parezca, no hay más mentira que de quien dice querer y no sabe hacerlo. No quiere hacerlo.
Alguien que deja toda una vida aparcada por un sólo ser en la Tierra merece todo, como nada merece el contrario.
Viva la honestidad, y con ello el amor; Mi Amor.
Y ¿Sabeis qué? Es algo que yo no ansío, que yo no espero, y que no necesito. Por muy embustero que parezca, no hay más mentira que de quien dice querer y no sabe hacerlo. No quiere hacerlo.
Alguien que deja toda una vida aparcada por un sólo ser en la Tierra merece todo, como nada merece el contrario.
Viva la honestidad, y con ello el amor; Mi Amor.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Me aparto un mechón de pelo de los ojos y apoyo la mejilla en la almohada.
-Son cosas muy fáciles de entender, ¿Sabes? No solo es lo último que ha pasado, es tu arrogancia, el pasotismo que me demuestras, el que te de todo igual, incluida yo, cuando eres lo poco importante que queda en mi vida. Es un cúmulo de cosas que me hacen ser una jodida infeliz todo el rato, y es mejor así, tú mismo lo dices mil veces, cortar por lo sano, cortar, cortar, cortar. Ahora estoy cortando.
Apago el móvil y lo pongo bajo la cama, acurrucándome para esperar a que se haga de día y dormir un rato con la salida del sol. Hablar para 'nadie' no es nada motivador, y menos si es el sinnombre.
-Son cosas muy fáciles de entender, ¿Sabes? No solo es lo último que ha pasado, es tu arrogancia, el pasotismo que me demuestras, el que te de todo igual, incluida yo, cuando eres lo poco importante que queda en mi vida. Es un cúmulo de cosas que me hacen ser una jodida infeliz todo el rato, y es mejor así, tú mismo lo dices mil veces, cortar por lo sano, cortar, cortar, cortar. Ahora estoy cortando.
Apago el móvil y lo pongo bajo la cama, acurrucándome para esperar a que se haga de día y dormir un rato con la salida del sol. Hablar para 'nadie' no es nada motivador, y menos si es el sinnombre.
lunes, 23 de agosto de 2010
Esta mañana cuando me he despertado serían las diez o así. La primera reacción ha sido meter la mano bajo la almohada y asegurarme de que el móvil estaba ahí. Luego me he dado cuenta de que faltaba algo, no físico, es algo mental, algo que escuece en el pecho. Me falta ese librito de bolsillo que lleva como nombre de autora el mío propio, y en la primera página una dedicatoria. La dedicatoria más especial que haya existido nunca, aunque solo tenga tres cuatro palabras, como esquinas. Gatta; Tabaco; Amor; Miel.
En realidad no estaba hablando de eso. He sentido un vacío muy grande cuando ayer por la noche recibí una llamada, que decía que él se había ido. Ni si quiera se había despedido de mí, solo... había desaparecido.
En realidad tenía que haber sido más fuerte que eso. Tenía que haberme ido yo antes de que llegara este momento, que sabía que llegaría. Y ahora me siento todavía más sola.
Que irónica es la vida.
En realidad no estaba hablando de eso. He sentido un vacío muy grande cuando ayer por la noche recibí una llamada, que decía que él se había ido. Ni si quiera se había despedido de mí, solo... había desaparecido.
En realidad tenía que haber sido más fuerte que eso. Tenía que haberme ido yo antes de que llegara este momento, que sabía que llegaría. Y ahora me siento todavía más sola.
Que irónica es la vida.
domingo, 15 de agosto de 2010
quiéreme, lo necesito.
-Cántame, que me gusta.
Tararea unas canciones de esas raras que escucha él, sin más yo me quedo medio dormida. Acurrucada contra él, mirándole.
-Corb, tengo ganas de besarte.
No dejo que conteste, le beso, apenas un roce. Pero me siento bien, me arrepiento de haber roto con él, pero tampoco estoy segura de una posible reconciliación. No sé, me siento agusto así. Como antes, sin compromisos.
-Gin, ¿que...?
-Escucha, te quiero, y lo sabes, el es importante para mi, y tu, casi que mas, creo, pero es diferente, ya te expliqué por qué.- asiente con la cabeza sin parar de mirarme. Yo, hago lo mismo.- Sé que no entiendes mis motivos, y no lo pretendo. Pero tengo la sensación de que te necesito, y no quiero hacerte daño, por eso no quiero que volvamos. Por eso te beso en vez de decir que te amo, ¿Me entiendes?
Le veo asentir levemente, o eso creo, quizá me lo haya imaginado. Yo ladeo la cabeza y le vuelvo a besar. Me corresponde. Siempre lo hace. Con sus manos a los lados de mi cabeza apretandome contra su boca, sin dejarme espacio para moverme, jugando el solo, aprovechándose del momento. No me quejo, no hago nada, solo espero.
Luego le miro, con mis ojos verdes (de bruja) y le sonrío, mimo con los labios un 'te quiero' y todo esto, sin dejar de acariciar sus dedos con los mios.
-Soy más tuya que de mi misma, Corbin. Pero lo poco que es mío, es mi forma de pensar, aún la conservo, y si me quieres, solo deberías aprender a darme un tiempo muerto de vez en cuando.
Él, solo asiente.
Tararea unas canciones de esas raras que escucha él, sin más yo me quedo medio dormida. Acurrucada contra él, mirándole.
-Corb, tengo ganas de besarte.
No dejo que conteste, le beso, apenas un roce. Pero me siento bien, me arrepiento de haber roto con él, pero tampoco estoy segura de una posible reconciliación. No sé, me siento agusto así. Como antes, sin compromisos.
-Gin, ¿que...?
-Escucha, te quiero, y lo sabes, el es importante para mi, y tu, casi que mas, creo, pero es diferente, ya te expliqué por qué.- asiente con la cabeza sin parar de mirarme. Yo, hago lo mismo.- Sé que no entiendes mis motivos, y no lo pretendo. Pero tengo la sensación de que te necesito, y no quiero hacerte daño, por eso no quiero que volvamos. Por eso te beso en vez de decir que te amo, ¿Me entiendes?
Le veo asentir levemente, o eso creo, quizá me lo haya imaginado. Yo ladeo la cabeza y le vuelvo a besar. Me corresponde. Siempre lo hace. Con sus manos a los lados de mi cabeza apretandome contra su boca, sin dejarme espacio para moverme, jugando el solo, aprovechándose del momento. No me quejo, no hago nada, solo espero.
Luego le miro, con mis ojos verdes (de bruja) y le sonrío, mimo con los labios un 'te quiero' y todo esto, sin dejar de acariciar sus dedos con los mios.
-Soy más tuya que de mi misma, Corbin. Pero lo poco que es mío, es mi forma de pensar, aún la conservo, y si me quieres, solo deberías aprender a darme un tiempo muerto de vez en cuando.
Él, solo asiente.
viernes, 16 de julio de 2010
Mentiras piadosas.
-Cuando venga ella lo nuestro se habrá terminado, ¿A que sí?- Le sonrío hasta con las pestañas, no me apetece, pero oye, el amor es lo que tiene, ¿No?
-No lo sé, no tengo ni idea.
-Vaya... Bueno, aún así, somos amigos, puedes contar conmigo.- Aprieto fuerte su mano contra mi vientre, sabiendo, de más y de sobra, que nunca seremos amigos.
-No lo sé, no tengo ni idea.
-Vaya... Bueno, aún así, somos amigos, puedes contar conmigo.- Aprieto fuerte su mano contra mi vientre, sabiendo, de más y de sobra, que nunca seremos amigos.
jueves, 15 de julio de 2010
Ad; Shino.
A la mierda, le dije al amor sin saber que éramos inseparables.
Me dijo, ¿quién eres tú sin mí?
Le dije, nadie.
Me dijo, ¿quién eres tú sin mí?
Le dije, nadie.
domingo, 11 de julio de 2010
Mmh...
-¿No te duele el corazón cuando te dice esas cosas tan feas?
-Me lo arranca a pedacitos.
-Dile que te los devuelva, ¿No?
-¿Para qué? Si hace mucho que son suyos...
-Me lo arranca a pedacitos.
-Dile que te los devuelva, ¿No?
-¿Para qué? Si hace mucho que son suyos...
sábado, 10 de julio de 2010
ugh!
-Dime algo.
-Dispara.
-¿De veras eres tan tidiota de pensar que alguna vez te quiso?
-Debo serlo, sí.-Asintió, como intentando convencerse a si mismo de eso.
-Yep, entiendo.
-¿Por qué preguntabas?
-No, por nada. Para no perder el tiempo contigo.
-Dispara.
-¿De veras eres tan tidiota de pensar que alguna vez te quiso?
-Debo serlo, sí.-Asintió, como intentando convencerse a si mismo de eso.
-Yep, entiendo.
-¿Por qué preguntabas?
-No, por nada. Para no perder el tiempo contigo.
jueves, 8 de julio de 2010
Italo.
Los 711 son menos que un cero a la izquierda.
Y no sé por qué.
Bueno, sí, xd.
Love is on fire! Yeah Dap da de do :B
Los espectros, por muy luminosos que sean, nunca llegarán a ser un cuerpo blanco.
Y no sé por qué.
Bueno, sí, xd.
Love is on fire! Yeah Dap da de do :B
Los espectros, por muy luminosos que sean, nunca llegarán a ser un cuerpo blanco.
domingo, 4 de julio de 2010
Se acabó el infectar los días con mentiras.
'Cada dos minutos trato de olvidar todos los momentos que pasamos.'
-'Cada dos minutos pierdo la razón, me abandona la ilusión, me tropiezo y me caigo...'
Modulo la voz para darle un tono relativamente grave pero sin desafinar, muevo el pie que está fuera de la cama y me separo el cigarro de la boca sin abrir los ojos. Me inhunda un sentimiento muerto, y sonrío levemente viéndome a mi misma pensando; 'Y ahora que no le quiero, ¿En quién voy a pensar?'
Se me escapa una carcajada y me levanto a por el greender. No gasto saliva en decir nada en voz alta, me siento en la cama a lo indio y me pongo en la labor de liarme un porro.
Terminado y tupido, me lo acerco a los labios, rompiendo con los dedos el papel que sobra. Una Ele finita solo de marihuana. Se me acelera el corazón solo de pensarlo. Y siento como mis comisuras se encurvan y aprieto más los labios para no reirme demasiado para que no se me caiga de entre los labios el verde.
Me dejo caer sobre la almohada de nuevo, con los ojos cerrados y el cenicero justo sobre el ombligo.
Muevo el pie que cae a un lado de la cama, de nuevo, siguiendo el ritmo de la canción; Despistaos y su Vivir al revés son todo lo que necesito en ese momento.
Ya mañana pensaré en quien pensar.
-'Cada dos minutos pierdo la razón, me abandona la ilusión, me tropiezo y me caigo...'
Modulo la voz para darle un tono relativamente grave pero sin desafinar, muevo el pie que está fuera de la cama y me separo el cigarro de la boca sin abrir los ojos. Me inhunda un sentimiento muerto, y sonrío levemente viéndome a mi misma pensando; 'Y ahora que no le quiero, ¿En quién voy a pensar?'
Se me escapa una carcajada y me levanto a por el greender. No gasto saliva en decir nada en voz alta, me siento en la cama a lo indio y me pongo en la labor de liarme un porro.
Terminado y tupido, me lo acerco a los labios, rompiendo con los dedos el papel que sobra. Una Ele finita solo de marihuana. Se me acelera el corazón solo de pensarlo. Y siento como mis comisuras se encurvan y aprieto más los labios para no reirme demasiado para que no se me caiga de entre los labios el verde.
Me dejo caer sobre la almohada de nuevo, con los ojos cerrados y el cenicero justo sobre el ombligo.
Muevo el pie que cae a un lado de la cama, de nuevo, siguiendo el ritmo de la canción; Despistaos y su Vivir al revés son todo lo que necesito en ese momento.
Ya mañana pensaré en quien pensar.
domingo, 27 de junio de 2010
viernes, 18 de junio de 2010
Mamá tiene respuesta para todo.
-mamá, ¿Creés que Lise ha muerto por amor?
-Sí, estoy segura.
-Pero ella me dijo que me curaría, y yo era la que estaba enferma de eso, ¿No?
-Sí.
-¿Y por qué se ha ido?
-Porque tu corazón decidió funcionar al revés, y no escuchar ninguna de sus palabras bonitas. Porque la abandonaste el tiempo justo como para hacerla enfermar también. Porque la dejaste tirada a su suerte en un mundo cruel y lleno de muertos vivientes. Pero sobretodo, porque ella pensó que sin ti la vida no era nada atractiva.
-¿Y eso qué quiere decir? ¿Qué estaba enamorada de mí?
-Oh, claro que no. Eso quiere decir que, como ella pensaba, el mal de amores solo lo cura una amiga, y ella se quedó sin amigas a las que pedir ayuda. Su alma se perdió en un silencio profundo en el que lo único que se -medio- escuchaba, eran esos pitidos horribles que la máquina que va a ti conectada emite. Ella se sintió tan sola, que decidió abandonar la vida y seguir su camino contigo en otra parte, sin miedo a lo que fuera. Ella es lo mejor que te pasará nunca, más incluso que yo.
-¿Creés que está bien que la eche de menos?
-¿Quick? Eso es lo único que debes hacer por ella.
-Sí, estoy segura.
-Pero ella me dijo que me curaría, y yo era la que estaba enferma de eso, ¿No?
-Sí.
-¿Y por qué se ha ido?
-Porque tu corazón decidió funcionar al revés, y no escuchar ninguna de sus palabras bonitas. Porque la abandonaste el tiempo justo como para hacerla enfermar también. Porque la dejaste tirada a su suerte en un mundo cruel y lleno de muertos vivientes. Pero sobretodo, porque ella pensó que sin ti la vida no era nada atractiva.
-¿Y eso qué quiere decir? ¿Qué estaba enamorada de mí?
-Oh, claro que no. Eso quiere decir que, como ella pensaba, el mal de amores solo lo cura una amiga, y ella se quedó sin amigas a las que pedir ayuda. Su alma se perdió en un silencio profundo en el que lo único que se -medio- escuchaba, eran esos pitidos horribles que la máquina que va a ti conectada emite. Ella se sintió tan sola, que decidió abandonar la vida y seguir su camino contigo en otra parte, sin miedo a lo que fuera. Ella es lo mejor que te pasará nunca, más incluso que yo.
-¿Creés que está bien que la eche de menos?
-¿Quick? Eso es lo único que debes hacer por ella.
jueves, 17 de junio de 2010
Se marchó en pleno ataque en el baño de un hospital, velando por su amiga en coma.
-Quiero que estés conmigo, hasta que me haya ido. No, miento. Yo solo quería que estuvieras hasta que me hubiese ido. Egoista.
miércoles, 16 de junio de 2010
Nada.
Me siento en el borde de la cama y la miro con los ojos entrecerrados.
-Vamos tía, te tienes que recuperar, porque si no, no sé que voy a hacer, ¿Sabes? Que yo te curo el corazón roto, que tu me conoces.
Las ganas de vomitar se me agolpan en la garganta y no me queda ottra que salir corriendo -tambaleandome- al baño. Las arcadas me destrozan la garganta, y los ojos me lloran del esfuerzo. Me meto los dedos todo lo que puedo, hasta que la mano no me cabe en la boca. Hay movimiento en el cuarto, pitidos horribles y gente que da voces con -lo que parece- desesperación. Alguien que llora, alguien que da ordenes. Y luego nada. Solo yo. Solo mi estómago, y mi esofago abrasado. Y luego nada. El suelo frío y mi mente apagada. Y luego nada.
-Vamos tía, te tienes que recuperar, porque si no, no sé que voy a hacer, ¿Sabes? Que yo te curo el corazón roto, que tu me conoces.
Las ganas de vomitar se me agolpan en la garganta y no me queda ottra que salir corriendo -tambaleandome- al baño. Las arcadas me destrozan la garganta, y los ojos me lloran del esfuerzo. Me meto los dedos todo lo que puedo, hasta que la mano no me cabe en la boca. Hay movimiento en el cuarto, pitidos horribles y gente que da voces con -lo que parece- desesperación. Alguien que llora, alguien que da ordenes. Y luego nada. Solo yo. Solo mi estómago, y mi esofago abrasado. Y luego nada. El suelo frío y mi mente apagada. Y luego nada.
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