Ando despacito hacia el ventanal, me encaramo en el alfeizar y le miro con ojos tristes.
-¿Sabías que terminaríamos así?
-Supongo que sí.- Dice tras un par de minutos.
Ya lo sé, suena muy trágico, pero en un segundo noto como mi corazón se va despellejando, y sólo bajo la mirada al suelo y asiento.
-Han sido tres años preciosos.
De repente empieza a reírse y yo me quedo inmóvil, con los ojos vidriosos y la piel de gallina, como cuando eres niña y tus padres dan voces en la cocina. Sintiendo ese miedo irracional a que todo termine mal, que nada vuelva a ser perfecto, o peor aún, que nunca más haya nada.
Hago el amago de levantarme, supongo que estaba dolida, o que me sentía ridícula, porque nunca supe que sentía él realmente. ¿No le habré escuchado lo suficiente? ¿No habré querido saberlo? No puedo saberlo a estas alturas, y en ese momento sólo siento frustración por su carcajada.
-Lo fueron, gata, tu lo has dicho. Lo fueron. Sabes que no estoy hecho para esto, que es demasiado difícil. Que me has cambiado de sobremanera, que he dejado de ser yo, y he dejado de serlo por ti.- Ladea la cabeza mirándome por encima de su hombro con el ceño fruncido.- ¿No puedes, simplemente, disfrutar de ello? ¿De lo que fuimos? Fue hermoso, aprendimos juntos, lo sabes. Crecimos, ambos, como personas, como pareja, como seres humanos, pero las cosas terminan, pequeña.- Cierra los ojos con una mueca, supongo que también siente decepción por mí.- Y sabes que lo intenté. Hacerte feliz, digo.
-Te he querido desde que mantuvimos nuestra primera conversación. ¿La recuerdas? No éramos más que dos idiotas. Yo, intentando darte razones para que estuviéramos, y tú, haciendo justo lo contrario.- Contesto sin mirarle, no me atrevo.- Te diría que debí hacerte caso, que debí alejarme de ti mientras podía. Pero ¿sabes qué? ¡No es cierto!- Grito, notando su mirada sorprendida.- No lo es. Ha sido increíble todo lo que he hecho contigo, todo lo que has hecho por mi. Y después de todo, ambos éramos conscientes de que esto solo era pasajero. Pero era un tren que debíamos coger, ¿no? Porque de no ser así, yo no sería quien soy.
-¿A qué has venido pequeña? ¿Por qué me dices todo esto?
-Porque para creerme algo que llevo meses repitiendome a mi misma, tenía que decírtelo a ti. Supongo que me estoy despidiendo de esto que siento dentro. Imagino que quiero dejar atrás lo que fui para empezar a vivir sin ti, amor. Porque quiero dejar de quererte definitivamente, y ahora, justo ahora..- aprieto los labios antes de hablar sin apartar la mirada de sus ojos, esperando alguna señal que me diga que estoy a salvo, que puedo terminar- soy consciente de que puedo conseguirlo, gato.
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jueves, 30 de junio de 2011
lunes, 7 de marzo de 2011
Where I belong.
He vivido durante meses pensando cómo sería volver a verte, volver a sentir que estás ahí, lejos pero cerca, que tenía alguna forma de saber que existías. Imaginándote junto a mi, besándome, sonriéndome, hablándome. Sobretodo eso, cuanto echaba de menos que me hablaras.
Y ahora, ahora que estás cerca-pero lejos, me doy cuenta de que lo tengo superado, de que este ayuno de ti me ha echo olvidar y pasar página.Y sí es cierto que no me atrevo a volver a hablr contigo, por si reabro viejas heridas de esa forma, porque ahora tengo una vida sin ti que tengo que reconocer como buena, asi que por favor, no vuelvas a mi nunca. Ni amigos ni nada. No vuelvas, no te quiero en mi vida, amor.
Y ahora, ahora que estás cerca-pero lejos, me doy cuenta de que lo tengo superado, de que este ayuno de ti me ha echo olvidar y pasar página.Y sí es cierto que no me atrevo a volver a hablr contigo, por si reabro viejas heridas de esa forma, porque ahora tengo una vida sin ti que tengo que reconocer como buena, asi que por favor, no vuelvas a mi nunca. Ni amigos ni nada. No vuelvas, no te quiero en mi vida, amor.
Pd: Yo te lo hubiese perdonado todo,
pero para mi fue muy difícil, tienes que
entenderlo, y por eso te echo de mi vida
definitivamente. Seguramente no pensabas
volver, pero por si acaso, no lo olvides.
No lo olvides.
jueves, 23 de diciembre de 2010
weekend wars
Tiene una de esas típicas casas inglesas de dos pisos y con el típico 'tres ventanas'. Están sentados en un banquito adosado a estas y se besan despacio como intentando que el tiempo pase lento, y no por nada, solo por el hecho de estar besándose hasta que se acabe el día.
-No tengo nada mejor que hacer.- decía entre beso y beso.
-Tampoco yo.- contestaba él en un susurro.
Estaban tan perdidos que ni si quiera les importaba no haber comido desde hacía horas, o estar a la vista de todos.
-¿Por qué hacemos esto?
-Por falta de sentimientos.
-¿Qué quieres decir?- dice, separándose de sus labios hinchados.- ¿Es un consuelo?
-Estoy segura, sí. Estamos solos y ahí fuera hace un día de perros. Yo te invito a tequilas con limón y a que me beses hasta que se te cure el corazón.
-Mi corazón está bien.
-Entonces, ¿por qué sigues aquí?- Dice en un susurro.
Abre los ojos respirando con dificultad pasándose la mano por el pelo. Se sienta en la cama con los pies apoyados en el suelo y se masajea la nuca pensativo.
-Quien demonios eres y por qué te cuelas en mis sueños, tequila.
-No tengo nada mejor que hacer.- decía entre beso y beso.
-Tampoco yo.- contestaba él en un susurro.
Estaban tan perdidos que ni si quiera les importaba no haber comido desde hacía horas, o estar a la vista de todos.
-¿Por qué hacemos esto?
-Por falta de sentimientos.
-¿Qué quieres decir?- dice, separándose de sus labios hinchados.- ¿Es un consuelo?
-Estoy segura, sí. Estamos solos y ahí fuera hace un día de perros. Yo te invito a tequilas con limón y a que me beses hasta que se te cure el corazón.
-Mi corazón está bien.
-Entonces, ¿por qué sigues aquí?- Dice en un susurro.
Abre los ojos respirando con dificultad pasándose la mano por el pelo. Se sienta en la cama con los pies apoyados en el suelo y se masajea la nuca pensativo.
-Quien demonios eres y por qué te cuelas en mis sueños, tequila.
domingo, 16 de mayo de 2010
la niña jugando a ser mayor.
-Por lo que más quieras no dejes de ser lo que eras o eres o como sea eso. Sabes que para mí todo esto es mucho, pero mucho. Que no lo puedes tirar todo como si fuera basura y esperar que me quede tan ancha, y lo peor, ¡Quedarte tú tan pancho!
La niña apenas tiene diez años, y juega a papás y mamás como toda una adulta. Su madre a veces se preocupa de que tenga una madurez temprana o que por su afán de ser mamá, acabe siéndolo prematuramente.
-¿Alan? Ven a ver esto, por favor.
Su marido se para junto a ella, y observa a hurtadillas por la rendija abierta de la puerta. Al fondo de la habitación roja, ve a su hija jugando con un par de barbies tranquilamente, y acto seguido mira a su mujer con un punto de curiosidad en los ojos.
-¿Qué pasa?
-Mírala, parece que sus muñecas somos tú y yo.
Al otro lado de la calle, un chico de no más de dieciocho años, observa jugar a la niña, a la espera de que su preciosa mamina se acerque a cerrar la ventana. Está ansioso por verla.
La niña apenas tiene diez años, y juega a papás y mamás como toda una adulta. Su madre a veces se preocupa de que tenga una madurez temprana o que por su afán de ser mamá, acabe siéndolo prematuramente.
-¿Alan? Ven a ver esto, por favor.
Su marido se para junto a ella, y observa a hurtadillas por la rendija abierta de la puerta. Al fondo de la habitación roja, ve a su hija jugando con un par de barbies tranquilamente, y acto seguido mira a su mujer con un punto de curiosidad en los ojos.
-¿Qué pasa?
-Mírala, parece que sus muñecas somos tú y yo.
Al otro lado de la calle, un chico de no más de dieciocho años, observa jugar a la niña, a la espera de que su preciosa mamina se acerque a cerrar la ventana. Está ansioso por verla.
jueves, 13 de mayo de 2010
todo son palabras, pero a veces -no- sobran.
tititititi. El sonido de la cafetera se les mete en los oídos.
-¿Sabes? Un día de estos, cuando te levantes, ya no voy a estar en la cama. De hecho, voy a madrugar un poco, para que cuando tú te despiertes para ir a la facultad, me veas terminando las maletas, cogiendo el cepillo de dientes del baño, y la ropa interior del cajón de tu mesilla. Luego no me digas que no te lo he advertido, porque ya lo estoy haciendo. Te mereces muchas cosas malas, y también, muchas muchas buenas, pero yo no decido nada que no tenga que ver con mi camino. Porque estábamos juntos en esto. ay, pequeño, ¿No tienes curiosidad por saber de mí? Quiero decir, antes te importaban todos mis pasitos en la vida, y de repente te veo algo distante. No sé, no sé. ¿Hay otra? UAU, sorprende que yo esté pensando tal cosa, ¿eh? Yo, la eterna novia -no- celosa, pero por lo mismo, la eterna ex novia -muy- celosa. ay, ay, ay, ¿qué va a ser de nosotros? Por aquí, algunas personas me dicen cosas como que 'el amor no existe' otros, me hablan de 'el amor que yo conozco', ¡MENUDA DIFERENCIA! ¿Tú que dices? ¿Qué piensas del amor? ¿Y del mío?Él la mira con el ceño fruncido, apenas un roce de pestañas, más corto que un chasquido de dedos.
-Hablas demasiado, mujer, hablas demasiado.
Ella se encoje de hombros y sale de la cocina sacudiendo la cabeza, y dejando una cucharita sucia frente a él, que se queda mirándola hipnotizado.
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