miércoles, 12 de mayo de 2010

Demuestra lo que puedes hacer.

Se desmonta algo a nuestro alrededor, o más bien, al mío. No entiendo por qué me quedo aquí sin hacer nada, o por qué hago justo lo que hago. Sé que no quiero que sea así, pero aún así no intento nada para remediarlo. Normalmente lo llaman mal de amores, yo lo llamo, cabronadas.
Sientes un vacio considerablemente grande, más en el estómago que en el pecho, pero si es verdad lo que dicen de esa sensación de ruptura, cuando algo se casca en tu interior, que tú corazón da un vuelco semejante al de una montaña rusa girando sobre sí misma.
No. Si prometo no volver a pensar en como sería si no hubiera hecho o dicho ciertas cosas, lo prometo de verdad. Y justo por eso, no me arriesgo a hacerlo, porque no lo cumpliré, y no soporto romper las promesas.
mik-mek está estancada debajo de un puente repleto de puertas con candados. Mela no está precisamente agusto. Porque no lo estoy ¿Vale? Solo que he pensado, que quizás pueda tomar este blog, no solo como un lugar donde enseñar lo que escribo, si no también un sitio donde explicar como me siento, y por qué. El ser anónima implica ciertas dificultades, pero es más cómodo para desahogarse. Nadie te juzga por conocerte, si te dicen algo, es porque han pasado por una situación parecida, y eso es lo que yo busco.
Porque las piernas abiertas, los moratones en la cara, y las costillas salidas de la carne, ya las he tenido.
Si solo estoy pidiendo un poco de amor...



Pero creo que ya no lo quiero, o no lo acepto. El amor es una cárcel, y solo sabe hacer daño y daño y más daño. Al menos el que yo conozco.
m.

2 mindstream:

Espérame en Siberia ronroneó

Aaah, ya lo has dicho: "el amor que tú conoces". Pero el amor, en general, no hace daño, linda.


Mucha luz :)

La chica de las cien mil caras ronroneó

Y siento descirte, que ¿el amor?
El amor no existe