viernes, 16 de julio de 2010

Mentiras piadosas.

-Cuando venga ella lo nuestro se habrá terminado, ¿A que sí?- Le sonrío hasta con las pestañas, no me apetece, pero oye, el amor es lo que tiene, ¿No?
-No lo sé, no tengo ni idea.
-Vaya... Bueno, aún así, somos amigos, puedes contar conmigo.- Aprieto fuerte su mano contra mi vientre, sabiendo, de más y de sobra, que nunca seremos amigos.