miércoles, 28 de julio de 2010

La veo a través del reflejo de la ventana. Respira con dificultad y se masajea el vientre sin parar. El mórfico hace su efecto, casi pierde el conocimiento. Se duerme, pero solo por unos minutos, luego se despierta, se retuerce e intenta conciliar el sueño en una postura más cómoda. Me apoyo una mano en la nuca en un intento de descargarme un poco el cuello. Agarro la taza de café del alfeizar y le doy un sorbito. Justo despues bostezo. Dónde se quedó la gente que decía que iba a estar siempre. Dónde se quedaron mis hermanas a la hora de la verdad. Que irónico es todo cuando las cosas no son como al mundo le gustan.

0 mindstream: