domingo, 27 de junio de 2010

Los gestos se clavan en la cordura también.

-¿Creés que llegará el día en que deje de doler, Pilo?
-Estoy seguro, cariño, estoy seguro...
Los dos frente a una grieta de ese acantilado donde los vieron saltar una y otra vez de niños. Y las cenizas que salen poco a poco de las urnas para fundirse con el viento, el agua y la misma tierra. Todo lo que queda de sus hijos, está siendo repartido por el mundo, y no saben si reir porque conocerán mundo después de la vida, o si llorar por haber perdido lo único que les quedaba de ellos.
-No me mientas nunca, sabes que no hace falta. No te voy a dejar de querer.
-Lo sé, Mel; pero estoy realmente seguro.

2 mindstream:

Amelia ronroneó

¿De verdad que se pasa?

Espérame en Siberia ronroneó

Estoy segura que sí.