miércoles, 26 de mayo de 2010

setecientos once.

Lo vi en la puerta de aquella casucha de ese barrio de mala muerte, porque de verdad era un barrio horrible. Me detuve detrás de él y le miré con los ojos llenos de rabia. Me gustaría ser fuerte y poder tumbarle de un puñetazo, quizá incluso ensañarme con la puerta de esa jodida casa. Él todavía no me había visto, pero estoy segura de que sabía que yo estaba allí, justo a diez metros, pensando si partirle la boca o echar a correr.
Me declino más por la de gritarle, creo que es la que mejor se me da.
Por fin se gira, de mala gana -como siempre- y se me queda mirando con ese puto desdén que me cabrea al máximo. Y yo no soy menos, mantengo mi expresión al mínimo. Fría. Se lo merce. No, mentira. Ni si quiera se merece una mirada. Pero se la concedo por mí misma, porque necesito hacer esto, lo necesito como necesité aquel puntito de sinceridad que me negaron.
No dice nada, y yo la verdad, es que tampoco sé bien que decir. Solo quiero darle un bofetón, abrazarle y echarme a llorar. Pero ni pienso pegarle, ni abrazarle, ni mucho menos llorar. Estaría bueno eso, vamos.
Me cruzo de brazos y me quedo mirándole.
-Vamos a hablar, te parezca o no bien.
-Y dime, ¿Desde cuando decides tú eso?
-Desde que me sale de los huevos no pensar en lo que te guste a tí.
-Tranquilita estás más guapa.
-Blablabla, déjate las estupideces para otra. No voy a perder el tiempo.
Suelta una carcajada, pero como ya me la esperaba, tengo la respuesta preparada.
-Sí vida, no voy a perder más tiempo. Ya mucho has hecho por mí, me has hecho muy feliz, apuntillo la ironía, ¿Vale?
-Eres rara.
-Y tú imbecil y yo no te digo nada.- Me rio tranquila, se que le he ofendido, ahora es cuando él me suelta algo del tipo, 'eh, sin ofender, chica' y yo, 'claro, perdone usted'.
Me siento extrañamente bien y mal a la vez, es una sensación muy curiosa.
He olvidado apagar el ipod, y se escucha bajita la música. El mira los auriculares que llevo al cuello y alzando una ceja los señala, pero sin querer referirse a ellos realmente.
-No se a qué has venido, si lo que quieres es insultarme, me mandas uno de esos mensajes, como haces siempre y asi no pierdo yo mi tiempo.
Y es que, no me lo pienso. Avanzo hasta el arrastrando los pies y le abofeteo con todas mis fuerzas. Y contengo la respiración alterada, y le miro con asco, porque es lo que me da en ese momento.
De repente se me vienen a la cabeza un par de frases. La primera dice que el odio es amor mal canalizado ¿quién me dijo esa? Ah, ya. Quien si no. Y la otra, la leí en sabe dios donde. Algo asi como que odias algo porque lo has querido muchísimo. Y yo pienso que es la segunda opción la correcta. No es que te odie por estar enamorada. Es que te odio porque no has sabido valorarme, no has sabido cuidarme, ni hacerme reir, ni quitarme los miedos, ni abrazarme. Y lo peor, no es que me duela el que no hayas sabido, es que ni si quiera lo has intentado.
Se acaricia la mejilla y da un paso hacia adelante pegándose mucho a mí. Típico de los tíos. Pégate para dar miedo. Y no le tengo miedo. ¿Qué más me va a hacer? ¿Pegarme? Eso no me da miedo.
Lo sabe, y se da cuenta de que no tiene ni puta idea de que tiene que hacer. Solo se le ocurre empujarme y meterse en el coche.
Arranca y se pira.
Y yo me quedo con un mísero 'Cobarde' en los labios y un 'rastrero' en el corazón.
711.
-'She is love?'
-She is shit.

2 mindstream:

Espérame en Siberia ronroneó

Hoy no cuento con mucho tiempo para leerte detenidamente, gracias a las tareas, pero que sepas que te deseo mucha mucha luz :D

Rododo ronroneó

siempre un gusto mela, gracias por el coment, tienes razon, todas ustedes tienen razon, sabes? ando fresca, al 100, con kilos menos, buena musica heredada por un pendejo pero musika al fin, con un poco de alcohol en la sangre, estudiada de mis clases y examenes, sin o con sueño ya no se, gans de pasarme por tu blog, y ganas de sentir que se jodan, al fin yo estoy bien y ppor supuesto: Desde que me sale de los huevos no pensar en lo qeu te guste a ti o la de: Y tu imbecil y yo no te digo nada u.u